jueves, 20 de noviembre de 2008

Desolación

La besó en los labios.
Se bajó del coche y supo
en ese mismo instante
que ya no la vería más
.

1 comentario:

Isabel dijo...

Exactamente eso me pasó no hace mucho. Estas cosas ocurren continuamente en el mundo real. Es parte de esta extraña vida. No dolió. No había dado tiempo a sentir lo que hay que sentir para que duela. Hay cosas fugaces que pasan, pero menos mal que pasan. Y a veces el mundo real parece menos real que el imaginado.